Cutting: Cuando el dolor emocional busca salir por la piel

Cutting: Cuando el dolor emocional busca salir por la piel

¿Todo se bota? cultura descarte emocional

Por Rut Laybelis Encarnacion Genao, Psicóloga Clínica,
MA en Psicología Criminal con especialidad en Psicología Forense

El término “cutting” proviene del verbo inglés to cut (cortar) y comenzó a popularizarse en la literatura científica y medios de salud mental a finales de los años 90 y principios de los 2000. Se refiere específicamente a la conducta de autolesionarse con cortes en la piel, generalmente en brazos, piernas o abdomen, como una forma de manejar o expresar dolor emocional intenso.

Aunque el cutting es la manifestación más conocida, el fenómeno forma parte de lo que clínicamente se denomina “conducta autolesiva no suicida” (NSSI, por sus siglas en inglés: Non-Suicidal Self-Injury). Se trata de actos deliberados de daño físico autoinfligido sin la intención consciente de acabar con la vida.

¿Por qué llegamos hasta ahí?

Las razones que llevan a una persona, especialmente adolescentes y jóvenes, a recurrir al cutting son complejas y multifactoriales:

• Regulación emocional: muchas veces, el dolor físico de la herida parece ofrecer un alivio momentáneo frente a emociones que resultan insoportables: ansiedad, culpa, vergüenza, tristeza profunda o rabia.
• Comunicación del malestar: cuando alguien siente que no puede expresar su sufrimiento con palabras o no encuentra quién lo escuche, el acto de autolesionarse puede convertirse, inconscientemente, en un grito de auxilio.
• Control: en medio de un entorno percibido como caótico, el acto de cortarse puede dar la sensación de controlar al menos algo: el propio cuerpo y la intensidad del dolor.
• Auto castigo: algunas personas sienten culpa o vergüenza tan profundas que se castigan físicamente para “aliviar” esa culpa.

Diversas investigaciones científicas coinciden en que el cutting rara vez aparece como única causa aislada; suele ser la punta del iceberg de problemas más profundos, como depresión, ansiedad, traumas de la infancia o acoso escolar.
Aunque algunas personas describen un alivio inmediato tras autolesionarse, ese alivio es temporal y viene seguido de culpa, vergüenza e incomprensión, lo que puede reforzar el ciclo de autolesiones.

A largo plazo, el cutting no resuelve la causa del sufrimiento emocional y puede:
• Aumentar el riesgo de desarrollar cuadros depresivos graves.
• Profundizar sentimientos de aislamiento y baja autoestima.
• Generar complicaciones médicas, cicatrices permanentes e infecciones.
• Elevar el riesgo de conductas suicidas, aunque inicialmente la autolesión no se realice con esa intención.

¿Qué hacer para no llegar hasta aquí?

La mejor prevención comienza con la educación emocional desde edades tempranas:
• Enseñar a niños y adolescentes a identificar y expresar sus emociones de forma sana.
• Fomentar redes de apoyo: familia, amistades, docentes y profesionales de salud mental.
• Promover el acceso a ayuda psicológica antes de que el dolor emocional se vuelva insoportable.
• Crear espacios seguros donde sea válido hablar de sufrimiento sin ser juzgado.

Si notas que alguien cercano presenta señales de autolesión (ropa que cubre siempre las mismas zonas, cicatrices o rasguños recurrentes, aislamiento), acércate con empatía, evita el juicio y motívalo a buscar ayuda profesional.

Directorio de emergencias (algunos números clave en Latinoamérica):

País

Línea de Emergencia

Argentina 911 / 135 (Centro de Atención al Suicida)
Bolivia 911
Brasil 188 (CVV) / 192 (SAMU)
Chile 911 / Teléfono de la Esperanza: 717-003-717
Colombia 123 / Línea 106 (Bogotá)
Costa Rica 911
Cuba 106
Ecuador 911
El Salvador 911
Guatemala 110 / 502 2232-4141 (ALAS)
Honduras 911
México 911 / SAPTEL: 800-472-7835
Nicaragua 118
Panamá 911
Paraguay 911
Perú 105 / Línea 100 (violencia familiar)
República Dominicana 911
Uruguay 911
Venezuela 171
Recuerda:

El cutting no es un problema de “llamar la atención” sino un síntoma de dolor emocional real. Escuchar, comprender y acompañar puede marcar la diferencia entre la herida y la esperanza.

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